Anoche miré al cielo y busqué la luna, no estaba.
Pensé que detrás de aquellas oscuras nubes ella soñaba,
Entonces le pedí al viento soplara fuerte y las disipara,
Y así poder encargarle a la hermosa luna que te encontrara,
Después de ver en mis ojos un cierto dejo de desespero
Accedió el viento y de un fuerte soplo quitó del éter los nubarrones
Más, grande fue mi sorpresa que estando claro ya el cielo entero
La luna tampoco estaba y yo de nuevo sin ilusiones.
Hablé con un par de estrellas, las de fulgores como cometas
Para pedirles que me ayudaran, pues a la luna encontrar quisiera,
Pero celosas de quien buscaba se replegaron un tanto inquietas,
Y yo continué buscando a quien de la luna razón me diera.
Cansado ya de buscarla, le rogué a venus por sus favores
Pero inútil fueron mis ruegos, ni una palabra obtuve siquiera
Abatido y desconsolado fui presa fácil de mis temores
De no hallar a la hermosa luna para pedirle que te encontrara.
Anoche miré al cielo y busqué la luna, no estaba
De pronto recordé aquellos ojos de eclipse que me miraban
Y como un lobo en luna llena volví la vista sobre mi cama,
Ahí estaba la hermosa luna que en tus pupilas se reflejaba.
Pensé que detrás de aquellas oscuras nubes ella soñaba,
Entonces le pedí al viento soplara fuerte y las disipara,
Y así poder encargarle a la hermosa luna que te encontrara,
Después de ver en mis ojos un cierto dejo de desespero
Accedió el viento y de un fuerte soplo quitó del éter los nubarrones
Más, grande fue mi sorpresa que estando claro ya el cielo entero
La luna tampoco estaba y yo de nuevo sin ilusiones.
Hablé con un par de estrellas, las de fulgores como cometas
Para pedirles que me ayudaran, pues a la luna encontrar quisiera,
Pero celosas de quien buscaba se replegaron un tanto inquietas,
Y yo continué buscando a quien de la luna razón me diera.
Cansado ya de buscarla, le rogué a venus por sus favores
Pero inútil fueron mis ruegos, ni una palabra obtuve siquiera
Abatido y desconsolado fui presa fácil de mis temores
De no hallar a la hermosa luna para pedirle que te encontrara.
Anoche miré al cielo y busqué la luna, no estaba
De pronto recordé aquellos ojos de eclipse que me miraban
Y como un lobo en luna llena volví la vista sobre mi cama,
Ahí estaba la hermosa luna que en tus pupilas se reflejaba.