Aires de descontento
Respirando cada día,
Turbios pensamientos
Bullen sin tregua
En mentes
Que no encuentran salida,
Mientras los cuervos planean
Sobre la carroña
En que han convertido
El transcurrir de nuestra vida.
Abrid vuestros picos
Pidiendo más carne,
Más inmolaciones inútiles,
Mientras vuestros estómagos
Crecen sin parar,
Hambrientos de poder,
De avaricia,
De todas esas cosas
Que os envilecen
Y que siempre pagan los otros,
Los inocentes.
¡Ardan vuestras alas,
Vuestras mentes corrompidas!;
Caed al suelo
Y convertiros en polvo y cenizas.
Jinetes del Apocalipsis,
Que éste sí que llega hasta nosotros,
Ya que sois la semilla,
La negra semilla,
Que quita el pan,
Que crea el hambre,
Que mata lo que es la condición humana
Y se alimenta de la sangre
Que causa su injusticia innata.
Respirando cada día,
Turbios pensamientos
Bullen sin tregua
En mentes
Que no encuentran salida,
Mientras los cuervos planean
Sobre la carroña
En que han convertido
El transcurrir de nuestra vida.
Abrid vuestros picos
Pidiendo más carne,
Más inmolaciones inútiles,
Mientras vuestros estómagos
Crecen sin parar,
Hambrientos de poder,
De avaricia,
De todas esas cosas
Que os envilecen
Y que siempre pagan los otros,
Los inocentes.
¡Ardan vuestras alas,
Vuestras mentes corrompidas!;
Caed al suelo
Y convertiros en polvo y cenizas.
Jinetes del Apocalipsis,
Que éste sí que llega hasta nosotros,
Ya que sois la semilla,
La negra semilla,
Que quita el pan,
Que crea el hambre,
Que mata lo que es la condición humana
Y se alimenta de la sangre
Que causa su injusticia innata.