Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fuiste una luz a la vera del camino
con tu aroma perfumaste el campo entero,
fuiste capaz de aromar al mes de enero
y dar certeza al desviado peregrino.
En mi mesa fuiste pan y fuiste vino
fuiste ese manto con que cubrí mis miedos,
el templo firme donde recé mis credos
remanso dulce que me otorgó el destino.
Ahora descansas en tu tumba inerte
mas tu recuerdo en mi pensamiento vive
hasta que pueda volver a estar contigo,
En mí vivirás hasta que vuelva a verte
que sea pronto, Dios esa illusion motive
que de tus brazos vuelva a sentir su abrigo.
con tu aroma perfumaste el campo entero,
fuiste capaz de aromar al mes de enero
y dar certeza al desviado peregrino.
En mi mesa fuiste pan y fuiste vino
fuiste ese manto con que cubrí mis miedos,
el templo firme donde recé mis credos
remanso dulce que me otorgó el destino.
Ahora descansas en tu tumba inerte
mas tu recuerdo en mi pensamiento vive
hasta que pueda volver a estar contigo,
En mí vivirás hasta que vuelva a verte
que sea pronto, Dios esa illusion motive
que de tus brazos vuelva a sentir su abrigo.
Última edición: