Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
Sirena de tus mares, cobíjame en tu canto;
¡que a mitad de un sollozo, se haga tu voz y arrulle!
mis penas, mis temores, mi amargo desencanto
y ocurra que, de nuevo, retorne esto, que huye.
Frente a la mar serena, de plata sus diademas,
que periódicamente las renuevan los vientos;
te visualizo allende revestida de gemas.
Presentes de mi alma que envían mis alientos.
Anhelante del día que a puerto caribeño
arribes y rodearte con mis trémulos brazos
y que tu lecho sean mi pecho y mi regazo.
Y cobijarte toda con mi égida de ensueño.
¡que a mitad de un sollozo, se haga tu voz y arrulle!
mis penas, mis temores, mi amargo desencanto
y ocurra que, de nuevo, retorne esto, que huye.
Frente a la mar serena, de plata sus diademas,
que periódicamente las renuevan los vientos;
te visualizo allende revestida de gemas.
Presentes de mi alma que envían mis alientos.
Anhelante del día que a puerto caribeño
arribes y rodearte con mis trémulos brazos
y que tu lecho sean mi pecho y mi regazo.
Y cobijarte toda con mi égida de ensueño.