Para Hina mi nieta

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
 
Nada hay mas alegre en un hogar, que los nietos, en mi caso, así lo siento.
Tu inmortalizas las tiernas travesuras de la tuya, en este magistral poema.


Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
 
Última edición:
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
Mi querido Alfredo;

Los hijos nos hacen viejos .
Los nietos nos hacen niños.

Los abuelos se enamoran
de los nietos como niños.

Que pena de los abuelos
que no juegan con sus nietos.

Los hijos nos hacen viejos
Los nietos nos hacen niños

Felicidades por disfrutar de esa niñez.

Alfonso Espinosa
 
Mi querido Alfredo;

Los hijos nos hacen viejos .
Los nietos nos hacen niños.

Los abuelos se enamoran
de los nietos como niños.

Que pena de los abuelos
que no juegan con sus nietos.

Los hijos nos hacen viejos
Los nietos nos hacen niños

Felicidades por disfrutar de esa niñez.

Alfonso Espinosa

Los nietos que son como nuestra segunda oportunidad de ser padres
solo que ahora más consentidores, grato recibir siempre tu visita
y agradables comentarios querido amigo, saludos
 
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
Hermoso poema dedicado a su nieta Alfredo. Le confieso que ha salido una sonrisa ante sus bellas letras describiendo a su a buen seguro hermosa nieta. No se preocupe Alfredo, antes que se de cuenta estará abrazándole y dandole muchos besos.
Saludos cordiales desde Madrid (España)
 
Hermosas décimas donde el amor del abuelo se trenza en los tiernos y dulces versos. Un placer pasar por su poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.

Son hermosos los poemas, dedicados a la prolongación del ser que le dan toda la luz a la vida. Bello poema
Un abrazo amigo
 
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
Bellas letras donde el sentimiento se desborda en cada verso amigo Alfredo
dedicadas a tu nieta que gracias a tu profunda inspiración quedarán por siempre
en forma de una bonita poesía en nombre de ella.
Ha sido un placer el poder pasar y disfrutar de la lectura de estas décimas.
Besos y un abrazo. Tere
 
Jugando en la casa todo el día
pasa ella sin pausa ni congoja,
el estar quieta, a ella eso le enoja
es todo un pingo esta nieta mía.
En la casa es una algarabía
juguetes regados por el piso
con su ímpetu rebelde e insumiso
ve a su prdre que atento la vigila
moviendo su cabeza él cavila:
cuidarla es su eterno compromiso.


Usa de su madre sin permiso
sus zapatos y a imitarla juega,
tenerla tranquila es una brega
que mantiene a su padre indeciso.
Como abuelo eso es lo que diviso:
a este ángel inquieto que me espanta
todo cambia apenas se levanta,
buscando los brazos con cariño:
su padre recuerda cuando niño
y al hablar su voz se le quebranta.


Con sus riasas la casa abrillanta
aun causen sus gritos desespero,
mirarla crecer es lo que espero
pues su paso a crecer lo agiganta.
Siento un nudo enorme en mi garganta
no poder verla crecer conmigo,
en mis brazos poder darle abrigo
como a su padre, poder cargarla,
siento tantas ganas de abrazarla:
es el gran anhelo que persigo.
Conmovedor poema, lleno de ternura y amor de abuelo, me emocionan estas cosas amigo Alfredo. Un abrazo. Paco.
 
Bellas letras donde el sentimiento se desborda en cada verso amigo Alfredo
dedicadas a tu nieta que gracias a tu profunda inspiración quedarán por siempre
en forma de una bonita poesía en nombre de ella.
Ha sido un placer el poder pasar y disfrutar de la lectura de estas décimas.
Besos y un abrazo. Tere

El placer y honor son completamente mios querida Tere, tenerte entre mis amigos-visitants a mi humilde trabajo
recibe de Dios las más grandes bendiciones.
Alfredo
 
Hermoso poema dedicado a su nieta Alfredo. Le confieso que ha salido una sonrisa ante sus bellas letras describiendo a su a buen seguro hermosa nieta. No se preocupe Alfredo, antes que se de cuenta estará abrazándole y dandole muchos besos.
Saludos cordiales desde Madrid (España)

Hermoso escuchar (leer) que te sentiste identificado querido amigo, al esbozar una sonrisa mientras leías las décimas,
espero behemente pronto regresar a mi pais y poder ver nuevamente a mi familia y a sus nuevos miembros,
recibe un caluroso saludo y un fraternal abrazo.
Alfredo
 
Nada hay mas alegre en un hogar, que los nietos, en mi caso, así lo siento.
Tu inmortalizas las tiernas travesuras de la tuya, en este magistral poema.

Nada más maravilloso que poder ver la continuación de nosotros en esos pequeños seres, bandito tú que puedes disfrutar
de los tuyos, espero algún día también poder hacerlo.
Gracias infinitas querido amigo por tu amable paso por mis letras, saludos
 
Que hermoso debe ser escribir para un nieto o nieta en este caso, supongo que las palabras se llenan de ternura.
Precioso el gesto, Alfredo,
saludos :)
 
Que hermoso debe ser escribir para un nieto o nieta en este caso, supongo que las palabras se llenan de ternura.
Precioso el gesto, Alfredo,
saludos :)

demasiado hermoso querida Cecy, es un placer enorme e incomparable poder decir un poco de todo el sentimiento que nos inspiran los nietos.
Gracias infinitas por tu amable visita y generoso comentario, saludos y abrazos
 

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