Abrahám Emilio
Emilio.
Mujer del viento y sin color
ya no vuelvas a herirme
ya no cabes más en mi dolor
porque hoy puedo morirme.
Si me voy no es mi culpa
es más bien por alguna razón
aunque la tristeza me inculca
lo que muerde en mi pecho y corazón.
Mujer del viento que eres invisible
como el aire que acaricia mi rostro
me hablas en clave, eres intangible
soy esclavo de tu malicia.
No hay tiempo para decirte no
aunque ya no te quiera, allí estoy
por fin hoy me animo a decírtelo
aunque tú ya no seas mi camino.
Mujer de aire
deja que llore todo este día
deja que tiemble y obedezca a tu merced
porque esta sed tus abrazos los calmarían.
Mujer viento y sin color
recordarte es mi castigo
vuela de aquí hacia allá en dirección al viento
ya no hables por favor conmigo
mujer del viento, lástima que seas solo un invento.
Mi cuerpo es claro y mis ojos transparentes
mis ojos tienen el color tuyo
no te puede ver nadie ni la gente
pero huelo el perfume tuyo
que me hace soñar en ti.
Mujer de viento
que me alborota y aloca
en la obsesión de lamento
tienes el corazón de roca
pero frágil y dulce por dentro.
Mujer ya no te veo
siento un frío cuando estás a mi espalda
a veces te veo, por eso en ti creo
aunque estás aquí como un fantasma.
ya no vuelvas a herirme
ya no cabes más en mi dolor
porque hoy puedo morirme.
Si me voy no es mi culpa
es más bien por alguna razón
aunque la tristeza me inculca
lo que muerde en mi pecho y corazón.
Mujer del viento que eres invisible
como el aire que acaricia mi rostro
me hablas en clave, eres intangible
soy esclavo de tu malicia.
No hay tiempo para decirte no
aunque ya no te quiera, allí estoy
por fin hoy me animo a decírtelo
aunque tú ya no seas mi camino.
Mujer de aire
deja que llore todo este día
deja que tiemble y obedezca a tu merced
porque esta sed tus abrazos los calmarían.
Mujer viento y sin color
recordarte es mi castigo
vuela de aquí hacia allá en dirección al viento
ya no hables por favor conmigo
mujer del viento, lástima que seas solo un invento.
Mi cuerpo es claro y mis ojos transparentes
mis ojos tienen el color tuyo
no te puede ver nadie ni la gente
pero huelo el perfume tuyo
que me hace soñar en ti.
Mujer de viento
que me alborota y aloca
en la obsesión de lamento
tienes el corazón de roca
pero frágil y dulce por dentro.
Mujer ya no te veo
siento un frío cuando estás a mi espalda
a veces te veo, por eso en ti creo
aunque estás aquí como un fantasma.
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