Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se dieron un beso de los que dejan azúcar en los labios,
trasnochados aún por el juego,
incendiaron meses del calendario
y desnudaron pasiones a fuego lento.
Caminaban de la mano sin soltarse un momento
ella era una rosa y él un duende moderno,
la receta del amor lleva crema de abrazos
y jugo de besos.
Repitiendo que se amaban durmieron en el campo
y sus sombras infantiles jugaron a los refugiados,
el agua del río fue testigo mudo
del amor más bello de dos enamorados.
Ella le daba de regalo una hoja con rocío
de la noche anterior de conocerse,
y él un mapa que llevaba hasta el cariño
pasando por un mar de cascabeles.
trasnochados aún por el juego,
incendiaron meses del calendario
y desnudaron pasiones a fuego lento.
Caminaban de la mano sin soltarse un momento
ella era una rosa y él un duende moderno,
la receta del amor lleva crema de abrazos
y jugo de besos.
Repitiendo que se amaban durmieron en el campo
y sus sombras infantiles jugaron a los refugiados,
el agua del río fue testigo mudo
del amor más bello de dos enamorados.
Ella le daba de regalo una hoja con rocío
de la noche anterior de conocerse,
y él un mapa que llevaba hasta el cariño
pasando por un mar de cascabeles.