ivoralgor
Poeta fiel al portal
Dejé pintados en la pared
un beso y una flor,
sabiendo que no los verás.
Sentí hastío, soledad temprana,
un melancólico gemido
como un atisbo de soledad tardía.
Sé que cuestan los sueños,
la voluntad de hacerlos;
pero tu cuerpo roza el sueño
de mis ganas,
que se hace necesidad perpetua
en los labios del deseo
y en el corazón de las ganas.
Necesito detener el tiempo
en tu vientre
y hacer de él gemido,
oleadas de jadeos confundidos
en las sales de los desnudos cuerpos.
El sueño es perpetuo
y mis ganas aún son sueño.
Repite mi nombre en silencio,
acomodando en tu regazo
la mitad de mi cuerpo.
Sé que cuestan los sueños,
la voluntad de hacerlos;
el sueño es perpetuo
y mis ganas aún son sueño.
un beso y una flor,
sabiendo que no los verás.
Sentí hastío, soledad temprana,
un melancólico gemido
como un atisbo de soledad tardía.
Sé que cuestan los sueños,
la voluntad de hacerlos;
pero tu cuerpo roza el sueño
de mis ganas,
que se hace necesidad perpetua
en los labios del deseo
y en el corazón de las ganas.
Necesito detener el tiempo
en tu vientre
y hacer de él gemido,
oleadas de jadeos confundidos
en las sales de los desnudos cuerpos.
El sueño es perpetuo
y mis ganas aún son sueño.
Repite mi nombre en silencio,
acomodando en tu regazo
la mitad de mi cuerpo.
Sé que cuestan los sueños,
la voluntad de hacerlos;
el sueño es perpetuo
y mis ganas aún son sueño.