Ruben Begega Linares
Poeta recién llegado
las dudas se aferran con fuerza,
en este herido corazón,
suplique que fuera lo que fuera,
terminaras entrando en razón,
no quisiste ver quien era,
no supiste calmar mi dolor,
tan solo necesitabas una excusa,
y asi, seriamos felices los dos,
recuerdo como esa mirada,
revivía este desgastado corazón,
mientras dulcemente me decías,
esperame, estaremos juntos mi amor,
ya ni siquiera, se que sucede alrededor,
cuando sale el potente sol,
aquel que antaño me calentaba,
hoy me quema sin razón,
esta luz se apaga lentamente,
¿por que dejas que esto pase amor?
prefieres esas mentiras diarias,
antes que la sinceridad que te doy,
prefieres quemar tus momentos,
cuando te dí, todo lo que soy,
prefieres el infierno en tu vida,
cuando a mi lado, brillas con pasión,
prefieres quedarte espectante,
no quieres tomar una decisión,
nunca te juré amor eterno,
ni siquiera promesas sin cumplir,
sólo te pude dar mil y un hechos,
todo lo que tenía en mi interior,
no deben de ser suficientes,
no debe haber tanto amor...
quiza darme por vencido,
sea la mejor solución,
dejar de esperarte todo el día,
que el tiempo haga su función,
vuelve el hielo a mis venas,
vuelve el invierno a mi corazón,
cristalizan mis lagrimas en el suelo,
en el que aquel día, bailamos con pasión,
donde aprendi que la vida,
no era tan mala, había una razón,
encuentro bastante sorprendido,
que no se si me quedan fuerzas,
te esperé toda mi vida,
nos mató úna única decisión.
en este herido corazón,
suplique que fuera lo que fuera,
terminaras entrando en razón,
no quisiste ver quien era,
no supiste calmar mi dolor,
tan solo necesitabas una excusa,
y asi, seriamos felices los dos,
recuerdo como esa mirada,
revivía este desgastado corazón,
mientras dulcemente me decías,
esperame, estaremos juntos mi amor,
ya ni siquiera, se que sucede alrededor,
cuando sale el potente sol,
aquel que antaño me calentaba,
hoy me quema sin razón,
esta luz se apaga lentamente,
¿por que dejas que esto pase amor?
prefieres esas mentiras diarias,
antes que la sinceridad que te doy,
prefieres quemar tus momentos,
cuando te dí, todo lo que soy,
prefieres el infierno en tu vida,
cuando a mi lado, brillas con pasión,
prefieres quedarte espectante,
no quieres tomar una decisión,
nunca te juré amor eterno,
ni siquiera promesas sin cumplir,
sólo te pude dar mil y un hechos,
todo lo que tenía en mi interior,
no deben de ser suficientes,
no debe haber tanto amor...
quiza darme por vencido,
sea la mejor solución,
dejar de esperarte todo el día,
que el tiempo haga su función,
vuelve el hielo a mis venas,
vuelve el invierno a mi corazón,
cristalizan mis lagrimas en el suelo,
en el que aquel día, bailamos con pasión,
donde aprendi que la vida,
no era tan mala, había una razón,
encuentro bastante sorprendido,
que no se si me quedan fuerzas,
te esperé toda mi vida,
nos mató úna única decisión.