Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Puedo decir que olvidé tus caricias,
decirle al mundo que no te recuerdo,
lograr de pronto conciliar el sueño
en una gran cama en la que me pierdo,
donde vive el perfume de tu cuerpo.
Puedo mirar mi ventana en las tardes
y el día ver como suave se acaba,
estar allí sin siquiera pensarte,
sentir que al fin tú no me importas nada,
pero en aquel momento de acostarme
y al tocar en mi almohada,
cierro mis ojos y entonces mi mente
esfuma mi libertad inventada.
Vuelvo a pensar en tu cuerpo caliente,
desnudo y suave nadando en mi pecho,
siento tu boca en un beso indecente
y enloquecidos los dos en mi lecho
nos olvidamos que existe la gente.
Y en verdad nos amamos,
pero al final cuando nos entregamos,
aire de soledad ronda el ambiente.
Besos de adiós en silencio nos damos
Y vuelvo a despertar
y regresar a mi mundo presente
lleno de soledad
en donde solo estuviste en mi mente.
no fue verdad que te tuve en mis brazos,
no fue verdad que nadaba en tu vientre.
Todo de pronto se vuelve pedazos
y entonces tan sola queda mi cama,
y allí no está quien me ama,
quien enciende la llama.
Vuelvo a salir con mis pasos errantes,
quiero curar mis sangrantes heridas,
quiero tenerte de nuevo a escondidas,
pues al final solo somos amantes.
Solo somos amantes.
Solo amantes… amantes...
decirle al mundo que no te recuerdo,
lograr de pronto conciliar el sueño
en una gran cama en la que me pierdo,
donde vive el perfume de tu cuerpo.
Puedo mirar mi ventana en las tardes
y el día ver como suave se acaba,
estar allí sin siquiera pensarte,
sentir que al fin tú no me importas nada,
pero en aquel momento de acostarme
y al tocar en mi almohada,
cierro mis ojos y entonces mi mente
esfuma mi libertad inventada.
Vuelvo a pensar en tu cuerpo caliente,
desnudo y suave nadando en mi pecho,
siento tu boca en un beso indecente
y enloquecidos los dos en mi lecho
nos olvidamos que existe la gente.
Y en verdad nos amamos,
pero al final cuando nos entregamos,
aire de soledad ronda el ambiente.
Besos de adiós en silencio nos damos
Y vuelvo a despertar
y regresar a mi mundo presente
lleno de soledad
en donde solo estuviste en mi mente.
no fue verdad que te tuve en mis brazos,
no fue verdad que nadaba en tu vientre.
Todo de pronto se vuelve pedazos
y entonces tan sola queda mi cama,
y allí no está quien me ama,
quien enciende la llama.
Vuelvo a salir con mis pasos errantes,
quiero curar mis sangrantes heridas,
quiero tenerte de nuevo a escondidas,
pues al final solo somos amantes.
Solo somos amantes.
Solo amantes… amantes...