hombres y poetas
Poeta recién llegado
Se me van...
acomodando los años,
de a poco,
se van cerrando las heridas,
ya no cuento historias dolidas
ni espero
a que surja el milagro.
Sólo...
escucho la voz
que me sale del alma,
Sólo...
simplemente vivo.
No quiero,
robarle al mañana
un instante de gloria,
ni escribir las memorias
junto a mi ventana.
Sólo quiero...
abrazar a la anciana,
llenarme con la brisa del mar,
enredarme entre sus olas,
lavar mis heridas con espumas de caracolas.
No quiero...
no puedo vivir de recuerdos,
ni silencios mudos
que atrapan los sueños.
Quiero rozar la luna
con mis dedos
y esos pequeñitos huecos
que hay en el cielo.
Ahora...
se me van acomodando los años,
ya no hieren...
ya no duelen los desengaños.
La mariposa...
ya no hila en la espera,
ahora está libre del capullo de seda.
acomodando los años,
de a poco,
se van cerrando las heridas,
ya no cuento historias dolidas
ni espero
a que surja el milagro.
Sólo...
escucho la voz
que me sale del alma,
Sólo...
simplemente vivo.
No quiero,
robarle al mañana
un instante de gloria,
ni escribir las memorias
junto a mi ventana.
Sólo quiero...
abrazar a la anciana,
llenarme con la brisa del mar,
enredarme entre sus olas,
lavar mis heridas con espumas de caracolas.
No quiero...
no puedo vivir de recuerdos,
ni silencios mudos
que atrapan los sueños.
Quiero rozar la luna
con mis dedos
y esos pequeñitos huecos
que hay en el cielo.
Ahora...
se me van acomodando los años,
ya no hieren...
ya no duelen los desengaños.
La mariposa...
ya no hila en la espera,
ahora está libre del capullo de seda.