Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mi dulce condena es morirme
poco a poco amándote
y aunque nuestro destino
estuviera escrito
nuestros días no serán suyos
sino del eco de nuestros latidos
que perdurará en un inmortal viento
que acariciará las huellas de un recuerdo
que teñirá la ciudad de olas
y el mar de bosques y sueños.
Por todo esto te miro
y solo veo futuro.
poco a poco amándote
y aunque nuestro destino
estuviera escrito
nuestros días no serán suyos
sino del eco de nuestros latidos
que perdurará en un inmortal viento
que acariciará las huellas de un recuerdo
que teñirá la ciudad de olas
y el mar de bosques y sueños.
Por todo esto te miro
y solo veo futuro.
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