ISANDA
Anabel Barragán
En el riesgo de imaginarte
me adentro,
cepillo mis ganas
con tus yemas
hipotecando mi alma
a tu cuerpo espléndido.
Me adoquino de pasado.
Lo abrazo,
sin dejarle oxígeno en su entraña.
Lo oprimo,
lo respiro para no olvidarlo.
Me enferma soltarte
y que te borres
lo que te creía,
descomponiendo mi yo;
cuando hilaba mi vida
con los pespuntes de tus bordes,
de tus esquinas.
A ti me regalé.
Mácula inocencia.
Insomnio iridiscente.
Seguridad inerte
Instinto barato sin dogmas.
Generosidad sin demora.
me adentro,
cepillo mis ganas
con tus yemas
hipotecando mi alma
a tu cuerpo espléndido.
Me adoquino de pasado.
Lo abrazo,
sin dejarle oxígeno en su entraña.
Lo oprimo,
lo respiro para no olvidarlo.
Me enferma soltarte
y que te borres
lo que te creía,
descomponiendo mi yo;
cuando hilaba mi vida
con los pespuntes de tus bordes,
de tus esquinas.
A ti me regalé.
Mácula inocencia.
Insomnio iridiscente.
Seguridad inerte
Instinto barato sin dogmas.
Generosidad sin demora.
Última edición: