Y
Yaiza
Invitado
Y me dieron ganas de robarte un beso
y busqué tus ojos y crucé tu cielo,
respiré tu esencia llena de embeleso
me perdí en lo dulce de tu voz de anhelo.
Suspiré profundo clamando un acceso
y vestí las rosas con el terciopelo,
de ese dulce antojo, que en mí sigue preso,
pues no encontré el modo de robarte el beso.
Y me dieron ganas, más no me atreví
quieta me he quedado muy cerca de ti...
Flotan los anhelos a mi alrededor
vuelan mariposas en mi corazón,
esas ilusiones no buscan fiador
porque vuelven juntas como una legión.