D.SanJuan
Poeta recién llegado
Noche, cálida noche,
cubre nuestros cuerpos
en un cálido reproche.
Déjame que mi mano sujete la suya,
que mis ojos la miren fijamente,
y un beso mio la conciencia le destruya.
Déjame darle un beso,
solo un beso,
que al día siguiente mis recuerdos de este mundo desaparecerán.
Quiero ver el cielo, las estrellas,
pero sin quitar de mi vista sus bellos ojos,
oh, esos bellos ojos.
Amo sus ojos, sus ojos color ámbar, que por muy cierto,
hipnotizan a cualquier ser viviente,
esos ojos, siempre me llevan al infinito cielo.
Desearía
en esta noche amarla,
amarla de la misma forma que lo hace su novio,
pero no puedo, solo puedo ver como los fuegos artificiales
estallan
con cada beso que estos se dan.
cubre nuestros cuerpos
en un cálido reproche.
Déjame que mi mano sujete la suya,
que mis ojos la miren fijamente,
y un beso mio la conciencia le destruya.
Déjame darle un beso,
solo un beso,
que al día siguiente mis recuerdos de este mundo desaparecerán.
Quiero ver el cielo, las estrellas,
pero sin quitar de mi vista sus bellos ojos,
oh, esos bellos ojos.
Amo sus ojos, sus ojos color ámbar, que por muy cierto,
hipnotizan a cualquier ser viviente,
esos ojos, siempre me llevan al infinito cielo.
Desearía
en esta noche amarla,
amarla de la misma forma que lo hace su novio,
pero no puedo, solo puedo ver como los fuegos artificiales
estallan
con cada beso que estos se dan.