Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En mi espejo solo vives tú,
cuando me miro en él
te veo a ti, sonriente,
con una escalera en las manos
y una bienvenida
en tus labios
de mar adolescente.
Si cierro los ojos,
y paso al otro lado,
corremos juntos
por un prado sin minutos
del que nacen poemas
que acarician nuestras huellas
mientras una canción
recién nacida
pone banda sonora
a tus besos salados.
Más tarde, peldaño a peldaño,
subo hasta el núcleo de tu luna
para sembrar recuerdos
en tu mirada marina.
Luego, cuando abro los ojos,
me haces un guiño,
enciendo un cigarrillo
y voy a buscarte a tu casa.
cuando me miro en él
te veo a ti, sonriente,
con una escalera en las manos
y una bienvenida
en tus labios
de mar adolescente.
Si cierro los ojos,
y paso al otro lado,
corremos juntos
por un prado sin minutos
del que nacen poemas
que acarician nuestras huellas
mientras una canción
recién nacida
pone banda sonora
a tus besos salados.
Más tarde, peldaño a peldaño,
subo hasta el núcleo de tu luna
para sembrar recuerdos
en tu mirada marina.
Luego, cuando abro los ojos,
me haces un guiño,
enciendo un cigarrillo
y voy a buscarte a tu casa.