cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy amanecí con ganas de ti
con el deseo de escarbar la silueta
que se esconde bajo mis uñas,
la que noche a noche lapida mi silencio
y se trepa hasta la orilla de mi carne
hasta fingir que está dormida
y me hace pecar pasando su lengua
por mi tórax hasta quedar inerte
en tus brazos.
Amanecí besando la transparencia
de tu recuerdo
y las tantas formas que llegan de tu rostro,
amanecí besando tus senos,
jugando con tus manos y tu cuerpo
hasta volverme tierra
para sentir tus pies tocar mi forma,
la que espera en el rincón
cual niño entre sombras;
porque sí, tengo miedo
de que te vuelvas viento
y te reflejes tan solo en mis nostalgias
para recordarte en formas de vino viejo
... O en la letal distancia de un beso
que pueda ver, solo en mis sueños.
con el deseo de escarbar la silueta
que se esconde bajo mis uñas,
la que noche a noche lapida mi silencio
y se trepa hasta la orilla de mi carne
hasta fingir que está dormida
y me hace pecar pasando su lengua
por mi tórax hasta quedar inerte
en tus brazos.
Amanecí besando la transparencia
de tu recuerdo
y las tantas formas que llegan de tu rostro,
amanecí besando tus senos,
jugando con tus manos y tu cuerpo
hasta volverme tierra
para sentir tus pies tocar mi forma,
la que espera en el rincón
cual niño entre sombras;
porque sí, tengo miedo
de que te vuelvas viento
y te reflejes tan solo en mis nostalgias
para recordarte en formas de vino viejo
... O en la letal distancia de un beso
que pueda ver, solo en mis sueños.