Oscar Gomez Garcia
Poeta recién llegado
Compartiré mi sueño,
con el ángel de la guarda,
quien me cuida con su empeño,
mientras el temporal amaina.
Compartiré mi sueño,
con una daga envenenada,
con un filo que llevo dentro,
desde que tu ya no me amas.
Compartiré mi sueño,
con el rechazo, con lo bueno, con lo malo
y con esos momentos mágicos,
que estaban encantados.
Y aunque casi haya pasado un año,
aun me sigue haciendo daño
el pensar en tu recuerdo,
porque sigo enamorado,
y mi amor se va muriendo,
entre glorias del pasado,
reviviendo nuestro sueño.
Ahora solo puedo compartir
mi sueño con la almohada,
que desahoga mi nostalgia,
porque aun comparte mis te quieros
convertidos en mil lágrimas.
Aunque el tiempo pasa
y mi mundo se esté hundiendo,
porque tu me faltas.
Siempre te tuve y te he tenido,
como referente en mis batallas,
y aunque ahora te he perdido
mi sueño ha caído en tus lúgubres llamas,
en las llamas del olvido,
porque ya no me amas.
con el ángel de la guarda,
quien me cuida con su empeño,
mientras el temporal amaina.
Compartiré mi sueño,
con una daga envenenada,
con un filo que llevo dentro,
desde que tu ya no me amas.
Compartiré mi sueño,
con el rechazo, con lo bueno, con lo malo
y con esos momentos mágicos,
que estaban encantados.
Y aunque casi haya pasado un año,
aun me sigue haciendo daño
el pensar en tu recuerdo,
porque sigo enamorado,
y mi amor se va muriendo,
entre glorias del pasado,
reviviendo nuestro sueño.
Ahora solo puedo compartir
mi sueño con la almohada,
que desahoga mi nostalgia,
porque aun comparte mis te quieros
convertidos en mil lágrimas.
Aunque el tiempo pasa
y mi mundo se esté hundiendo,
porque tu me faltas.
Siempre te tuve y te he tenido,
como referente en mis batallas,
y aunque ahora te he perdido
mi sueño ha caído en tus lúgubres llamas,
en las llamas del olvido,
porque ya no me amas.
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