Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llevo un reloj herido
en mi pecho,
llego tarde a todas mis citas,
en mi mano tu nombre
ahuyenta mis latidos,
si tengo que reír lloro
y si tengo que llorar
no me rio,
un recuerdo travieso
me habla al oído,
respiro por inercia
sin dejar huellas
en el viento,
a veces los días
vienen cruzados,
las palabras no sirven
y el murmullo de una ausencia
nos persigue entre la multitud.
en mi pecho,
llego tarde a todas mis citas,
en mi mano tu nombre
ahuyenta mis latidos,
si tengo que reír lloro
y si tengo que llorar
no me rio,
un recuerdo travieso
me habla al oído,
respiro por inercia
sin dejar huellas
en el viento,
a veces los días
vienen cruzados,
las palabras no sirven
y el murmullo de una ausencia
nos persigue entre la multitud.
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