Antonio López Sánchez
Poeta recién llegado
Suena mi alarma y salto de la cama en breve .
Ya no hay motivos para quedarme y eso duele.
¿Cuántas veces dije, quédate, cuántas veces?
Lo que ayer me aliviaba es lo mismo que ahora me escuece.
No me entristece ver que tú ya no estás.
Me entristece saber que te arrepientes y es tarde ya.
Claro que he cambiado, como todos y es normal.
El dolor pasa factura y yo no las puedo pagar.
Arruinado en este limbo temporal...
Donde las cosas te marcan, te enamoran y se van.
Recuerdo aquella frase que decía juntos podemos.
Me regaló su barca, pero aquí no hay mar ni remos.
Solo problemas, solo veneno.
Lo que más me quema, es que sin pedirte nada,
construyera una escalera para llevarte hasta el cielo
Ya no hay motivos para quedarme y eso duele.
¿Cuántas veces dije, quédate, cuántas veces?
Lo que ayer me aliviaba es lo mismo que ahora me escuece.
No me entristece ver que tú ya no estás.
Me entristece saber que te arrepientes y es tarde ya.
Claro que he cambiado, como todos y es normal.
El dolor pasa factura y yo no las puedo pagar.
Arruinado en este limbo temporal...
Donde las cosas te marcan, te enamoran y se van.
Recuerdo aquella frase que decía juntos podemos.
Me regaló su barca, pero aquí no hay mar ni remos.
Solo problemas, solo veneno.
Lo que más me quema, es que sin pedirte nada,
construyera una escalera para llevarte hasta el cielo