Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Maldito se volvió dolor y pena,
un ente insubstancial, un rostro ajado,
un peso medio muerto y deshauciado
varado entre el jergón y la alacena.
Malevo fue esquivando la condena
de andar en el error y enajenado;
maldito flirteó con el pecado
poniéndole al pecado vianda en cena:
“envidia de primero, verde oscura
-con ira de soberbia y pan podrido-
servida sobre loza sin ternura.”
Tan sólo por no haberse decidido
a darse más honor ganando altura
en dédalo sin luz se ha convertido.
un ente insubstancial, un rostro ajado,
un peso medio muerto y deshauciado
varado entre el jergón y la alacena.
Malevo fue esquivando la condena
de andar en el error y enajenado;
maldito flirteó con el pecado
poniéndole al pecado vianda en cena:
“envidia de primero, verde oscura
-con ira de soberbia y pan podrido-
servida sobre loza sin ternura.”
Tan sólo por no haberse decidido
a darse más honor ganando altura
en dédalo sin luz se ha convertido.