Contra el frío suelo
se estrelló.
Su cuerpo roto, inmóvil,
esperando su último suspiro,
añoró,como si en un carrusel subiera,
oportunidades perdidas
Nunca recuperadas,
aunque siempre anheladas.
Pero lo que más lamentó
fue la incomprensión
que como en una jaula
le aprisionó.
No oyó una sola voz
que por él sintiera
un poco de pena,
un poco de preocupación sincera,
una amistad que uniera
las mitades de su erróneo yo,
algo que valor a su vida diera,
proporcionándole un débil resplandor.
Quiso ser piedra,
que nunca doblegada fuese,
a la que los insultos
no hiriesen,
inamovible en su perpetua quietud.
Quiso ser agua
que entre los dedos escapase,
que lenta, silenciosa,
su trayecto siguiese,
sin importarle los obstáculos
que la naturaleza impusiese.
Quiso ser relámpago,
cabalgando sobre la tormenta,
brillando majestuoso,amenazante,
que ninguna tenebrosa oscuridad
se atreviera a ocultar
toda su terrible verdad.
Fulgor imposible de evitar,
poder al que fuese
temerario y arriesgado, ignorar.
se estrelló.
Su cuerpo roto, inmóvil,
esperando su último suspiro,
añoró,como si en un carrusel subiera,
oportunidades perdidas
Nunca recuperadas,
aunque siempre anheladas.
Pero lo que más lamentó
fue la incomprensión
que como en una jaula
le aprisionó.
No oyó una sola voz
que por él sintiera
un poco de pena,
un poco de preocupación sincera,
una amistad que uniera
las mitades de su erróneo yo,
algo que valor a su vida diera,
proporcionándole un débil resplandor.
Quiso ser piedra,
que nunca doblegada fuese,
a la que los insultos
no hiriesen,
inamovible en su perpetua quietud.
Quiso ser agua
que entre los dedos escapase,
que lenta, silenciosa,
su trayecto siguiese,
sin importarle los obstáculos
que la naturaleza impusiese.
Quiso ser relámpago,
cabalgando sobre la tormenta,
brillando majestuoso,amenazante,
que ninguna tenebrosa oscuridad
se atreviera a ocultar
toda su terrible verdad.
Fulgor imposible de evitar,
poder al que fuese
temerario y arriesgado, ignorar.