Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Extraño cada instante que
perdí contigo,
cuando el agua abunda
nadie piensa en la sed,
ni imagina que alguna vez
faltara su frescura.
Las flores creen
que siempre serán hermosas
que jamás se secarán,
en su esplendor no lo piensan
ni siquiera creen las historias
de antiguas sequías
que les cuenta el sol.
Si las rocas fueran eternas
no habría arena,
si el mar fuera dulce
todos ignorarían los ríos
y las lagunas
y hasta la lluvia pasaría desapercibida,
así como te ignoré yo
cuando te tenia.
Mentiría si dijera
que no extraño aquellos días,
cuando sonaban tus campanas
por la tarde,
cuando tu luz se encendía
para inventar sonrisas nuevas,
y bailabas una danza imaginaria
que solo yo
no veía,
tú creabas la música
en el arte de tu propio silencio
cuando te rendías.
Yo pendiente,
pero de otras cosas ,
como extraño tu soledad,
como extraño tu silencio,
como extraño la colección de versos mudos
que recitabas con los ojos,
como extraño el aire
que se fue en tus suspiros.
El tiempo corre para mí
ahora que lo entiendo,
el tiempo es cruel
y es bondadoso,
ahora lo sé,
ahora lo entiendo,
ahora le creo a las rosas
que a pesar de su hermosura
se marchitaron,
ahora que migro como los pájaros
a morir de sed
lejos de ti.
perdí contigo,
cuando el agua abunda
nadie piensa en la sed,
ni imagina que alguna vez
faltara su frescura.
Las flores creen
que siempre serán hermosas
que jamás se secarán,
en su esplendor no lo piensan
ni siquiera creen las historias
de antiguas sequías
que les cuenta el sol.
Si las rocas fueran eternas
no habría arena,
si el mar fuera dulce
todos ignorarían los ríos
y las lagunas
y hasta la lluvia pasaría desapercibida,
así como te ignoré yo
cuando te tenia.
Mentiría si dijera
que no extraño aquellos días,
cuando sonaban tus campanas
por la tarde,
cuando tu luz se encendía
para inventar sonrisas nuevas,
y bailabas una danza imaginaria
que solo yo
no veía,
tú creabas la música
en el arte de tu propio silencio
cuando te rendías.
Yo pendiente,
pero de otras cosas ,
como extraño tu soledad,
como extraño tu silencio,
como extraño la colección de versos mudos
que recitabas con los ojos,
como extraño el aire
que se fue en tus suspiros.
El tiempo corre para mí
ahora que lo entiendo,
el tiempo es cruel
y es bondadoso,
ahora lo sé,
ahora lo entiendo,
ahora le creo a las rosas
que a pesar de su hermosura
se marchitaron,
ahora que migro como los pájaros
a morir de sed
lejos de ti.
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