Como el fuego que irrumpe de un volcán
estalló el corazón al encontrarte
y mis ojos atónitos dirán
que cautivos quedaron al mirarte.
Como surge la vida en primavera
en mi pecho brotó tal ilusión
que las llamas fogosas de mi hoguera
provocaron deseos y pasión.
Y aquí estoy, bella dama, muy pendiente
de lograr los favores que persigo,
pues me tienen las brasas tan candente,
que dichoso seré si te consigo.
Si lograra tenerte, soy sincero…
¡ No me importa morir, si de amor muero!
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