Mientras note latidos en mi pecho,
y la sangre discurra por las venas,
mientras seas la dueña
de ese halo que inspira
al poeta tan fiel y enamorado,
mientras sea, amor mío, fiel y esclavo,
mientras dure mi vida…
entre auroras y noches peregrinas,
serás siempre la diosa de mis sueños
y la musa encendida de mis versos.
Última edición: