Anne_
I killed Bukowski.
Hoy al despertar
me quedé sentada
al filo de la cama
mirando mis pantuflas,
Nunca he creído en el yo,
prefiero los latidos sintéticos,
las marchas de los degrades,
las exclusiones sobre las teorías.
Siempre me llamo tonta,
siempre me exclamo bruta,
como las piedras malignas en los tejados,
como los dragones de gelatina y las facturas de la luz.
Los diciembres suelo sentarme al filo del techo
a comulgar con los semáforos y los acordeones,
y ser las sendas aterrizadas con dirección al fin del mundo,
donde no se diluya la lluvia
y nadie se queje de la correspondencia,
donde quede espacio para colgar la piel de mis dedos,
sobre las casas de los drogadictos,
sobre los basurales,
sobre las balaceras,
sobre las casas de cartón,
sobre los colegios en los cerros,
sobre las putas.
Hoy al despertar
me quedé sentada
al filo de la cama
mirando mis pantuflas,
luego recordé que tenía una reunión por Skype.
me quedé sentada
al filo de la cama
mirando mis pantuflas,
Nunca he creído en el yo,
prefiero los latidos sintéticos,
las marchas de los degrades,
las exclusiones sobre las teorías.
Siempre me llamo tonta,
siempre me exclamo bruta,
como las piedras malignas en los tejados,
como los dragones de gelatina y las facturas de la luz.
Los diciembres suelo sentarme al filo del techo
a comulgar con los semáforos y los acordeones,
y ser las sendas aterrizadas con dirección al fin del mundo,
donde no se diluya la lluvia
y nadie se queje de la correspondencia,
donde quede espacio para colgar la piel de mis dedos,
sobre las casas de los drogadictos,
sobre los basurales,
sobre las balaceras,
sobre las casas de cartón,
sobre los colegios en los cerros,
sobre las putas.
Hoy al despertar
me quedé sentada
al filo de la cama
mirando mis pantuflas,
luego recordé que tenía una reunión por Skype.