Un gusto saludarle likiniano2, y con el perdón de Solverde82 pasaré a acotar un par de precisiones.
La primera es que la cita en referencia es la proporcionada por Solverde 82 en un enlace que invita a revisar.
A pesar de que dicha cita no fuera mi propuesta, acepto que fue mi decisión seguir dicho enlace (a fin de comprender mejor sus postulados)
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/yo-no-quiero-ser-multimillonario.560718/page-4#post-5618956 .
La segunda es que me alegra mucho ver que en el fondo, en los principios básicos, muchos de los objetivos particulares coinciden. Esto refleja un regreso a las bases del humanismo como pensamiento filosófico.
La intención no es tanto calificar o descalificar una forma de pensamiento u otra. Todo pensamiento humano es perfectible, es decir imperfecto y por tanto posible de ser mejorado. Esto no da mayor valor a una postura u otra contraria, y mucho menos en el caso de ser propuestas presentadas en tiempos diferentes y con lexicologías diferentes.
Como has hecho notar, el anarquismo tal como fue expuesto arriba, tiene graves problemas de concepto bajo el tiempo y significados actuales. Afortunadamente los defensores del anarquismo han revisado y reformulado constantemente sus conceptos para que se ajusten a la realidad actual evitando que pierdan vigencia sus principios. La evolución de una forma de pensamiento que busca el bienestar, sea de la tendencia que sea, y bautizada con cualquier nombre termine o no en -ismo, es algo que se debe valorar y respetar.
Acepto que ha sido un escrito excesivo y que se puede tomar como un ataque a una forma de pensar, por lo que presento mis excusas si he afectado malamente a alguno. Reitero que no es intención afectar negativamente a las personas.
En lo que si me reafirmo es la convicción de evitar el empleo de términos absolutos, negando o descalificando otras formas de pensamiento. Y por ello mi presencia cuando noto esto, y mi consiguiente intervención con cuestionamientos.
La mejor manera de enfrentar los absolutismos no es el enfrentamiento directo, que a menudo degenera en violencia, sino el sembrar dudas razonables sobre los postulados.
Responder palabras con palabras contrarias conduce a conversaciones de gritos entre sordos. Lo mejor es buscar los principios más válidos, reconocer su importancia y luego señalar que estos se contraponen a los principios restantes.
La historia presenta varios ejemplos de postulados cuyas acciones hechas en su nombre han sido abiertamente contrarias. Solo por mencionar dos que se dieron en tiempos casi simultáneos:
El reemplazo en el socialismo inicial ruso de los soviets o comités del pueblo por el gobierno del politburó.
El surgimiento de estados nacionalistas con planes socialistas que luego se identificarían como facismos.
Por lo general, han sido los proyectos más absolutistas quienes han degenerado en nuevas formas de sometimiento y esclavitud.
Revisando la historia se encuentran casos de extremos opuestos en un mismo país y en poco tiempo, los que llevan a interesantes reflexiones, por ejemplo:
Siendo la revolución francesa (década 1790-1800) la base para el surgimiento de nuevas ideas político - humanistas derrocando a la monarquía, de estos tiempos se impulsan los principios liberales, socialistas, anarquistas y capitalistas, tomando todos ellos principios de la fisiocracia francesa, cuyo postulado máximo "Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même" «Dejad hacer, dejad pasar, el mundo va solo» se atribuye erróneamente al liberalismo.
Luego en 1804, en la misma Francia que tanto impulsaba los principios de libertad - igualdad - o muerte (que luego sería re-acomodada como libertad - igualdad- fraternidad), Napoleón fuera proclamado Emperador en medio de la alegría del pueblo (!!!) (Como curiosidad es interesante resaltar la afectación económica de la monarquía francesa al apoyar la causa libertaria norte-americana, afectación que incidió negativamente al pueblo francés).
Lo mismo se puede decir del socialismo, del capitalismo y de otras expresiones políticas y económicas.
Una cosa son las ideas y otra los actos, y a pesar de realizarse los segundos con la excusa de los primeros, no siempre se han dado los resultados acordes a los principios sino mayormente apegados a unos pocos intereses.
Usar absolutos impide la búsqueda de opciones, de nuevas oportunidades, limitando la libertad de elección.
Usar absolutos crea división y enfrentamiento, creando condiciones convenientes para el oportunismo politiquero.
Es muy posible que si Alemania no hubiera sido tan fuertemente restringida en el tratado de Versalles difícilmente hubiera surgido el nazismo.
La actual situación económica mundial (recesión, caída de los precios de materias primas y pérdida de valor de muchas monedas nacionales), están creando en Estados Unidos las condiciones ideales para el surgimiento de una nueva forma de facismo (Donald Trump), y una nueva forma de nacionalismo en el Perú (Daniel Urresti). Mientras en Europa la recesión ya provocó la renuncia de un primer ministro con poco tiempo de haber sido elegido e incluso con un conveniente resultado electoral reciente (Tsipras). Sin desconocer además el drama humano resultante de la peligrosa convergencia recesión - guerra civil en la periferia europea (desplazados).
Por otro lado, en mi país Ecuador, las doctrinas liberales que fueron re-introducidas con el empleo de la fachada de alfarismo, le permitieron al socialismo del siglo XXI llegar al poder. Hoy en día, esos mismos principios liberales han sido pisoteados y forman una nueva fórmula para buscar la salida del gobierno (FUERA CORREA FUERA).
Y estos fenómenos, aparentemente locales, se han extendido por América Central y del Sur, a tal nivel que ya se habla de una primavera latino-americana.
En suma, la exposición de planteamientos absolutos es un peligro al que es importante reconocer y exponer para evitar consecuencias nefastas.
De seguro no hay malas intenciones en quien se expresa en términos absolutos, pero el aparataje sediento de poder de la polítiquería los emplea sin pago. Es en sí una nueva forma de esclavitud consentida y cegada, la cual señalan que están en los rostros de quienes consideran opositores, pero peligrosamente (para ellos) no se regresan a ver al espejo.
La libertad por si sola no nos hace libres, esta nos despoja de humanidad.
La libertad con responsabilidad nos limita la libertad absoluta, pero nos ayuda a precautelar el respeto propio y ajeno. El individuo pasa a ser pareja, familia, colectividad, ciudad, nación... según el alcance de influencia e interrelación.
El nombre que se le ponga es secundario y mal podría definirse como una exclusividad que suprima al resto.
La ideas políticas y económicas al igual el dinero, las armas, el poder, son herramientas. Estas no tienen capacidad de decisión y mal se las puede señalar como culpables de las decisiones y actos de las personas.
Me declaro absolutamente en contra de los absolutos... al menos hasta que estos desaparezcan. (Perdón por la ironía).
Un abrazo likiniano 2 y solverde 82, y por extensión a todos saludos cordiales.
Dragon Ecu.