Troto
Pablo Romero Parada
Que rápido cambia,
y tú eras muy de esto,
de estar sola
y escuchar el silencio de las ramas
secándose,
del viento entre sus hojas,
de lo que sea
que se esté moviendo
entre los arbustos
y del canto de las aves.
Todo se escondía de la cultura,
de la civilización.
La piel de tus manos
podía hacer cualquier dibujo
que callase a todas esas voces
asfaltadas.
A veces pienso
que no eras vos la que se escondía.
y tú eras muy de esto,
de estar sola
y escuchar el silencio de las ramas
secándose,
del viento entre sus hojas,
de lo que sea
que se esté moviendo
entre los arbustos
y del canto de las aves.
Todo se escondía de la cultura,
de la civilización.
La piel de tus manos
podía hacer cualquier dibujo
que callase a todas esas voces
asfaltadas.
A veces pienso
que no eras vos la que se escondía.