Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Te prometí adorarte en momentos buenos,
y te juré quererte en momentos duros.
Frente al altar, promesas y anillos fueron
los que la luz nos dieron, para esos tiempos
en que cubriera el día, ratos oscuros.
Más si decides irte como amenazas,
levantaré mi frente, mostrando orgullo,
te mostraré la cara mientras te marchas.
Esconderé mi llanto tras la ventana,
y juraré llorando, ser solo tuyo.
Pero te quiero tanto mi bella dama,
que no podré vivir si no estás conmigo,
te buscaré en los valles, en las montañas,
en las ciudades grandes, en las medianas,
hasta lograr hallarte y estar contigo.
Cuando logre encontrarte al pasar los años,
con tu sonrisa alegre y tu frente mustia.
En tu cabello blanco pondré mis manos,
me encantará besar tus delgados labios,
y acabará por siempre, mi larga angustia.
Retornará el amor silenciosamente,
como nos vio y nos tuvo desde el comienzo,
me llenaré de vida con solo verte,
te entregaré los besos que tuve siempre,
y los guardé en mis labios, con fuego intenso.
Mas para ser sincero, mi reina hermosa,
no dejaré que cumplas con tu amenaza,
te pintaré caricias, una tras otra,
y me darás los besos que hay en tu boca,
para que estés conmigo, feliz en casa.
y te juré quererte en momentos duros.
Frente al altar, promesas y anillos fueron
los que la luz nos dieron, para esos tiempos
en que cubriera el día, ratos oscuros.
Más si decides irte como amenazas,
levantaré mi frente, mostrando orgullo,
te mostraré la cara mientras te marchas.
Esconderé mi llanto tras la ventana,
y juraré llorando, ser solo tuyo.
Pero te quiero tanto mi bella dama,
que no podré vivir si no estás conmigo,
te buscaré en los valles, en las montañas,
en las ciudades grandes, en las medianas,
hasta lograr hallarte y estar contigo.
Cuando logre encontrarte al pasar los años,
con tu sonrisa alegre y tu frente mustia.
En tu cabello blanco pondré mis manos,
me encantará besar tus delgados labios,
y acabará por siempre, mi larga angustia.
Retornará el amor silenciosamente,
como nos vio y nos tuvo desde el comienzo,
me llenaré de vida con solo verte,
te entregaré los besos que tuve siempre,
y los guardé en mis labios, con fuego intenso.
Mas para ser sincero, mi reina hermosa,
no dejaré que cumplas con tu amenaza,
te pintaré caricias, una tras otra,
y me darás los besos que hay en tu boca,
para que estés conmigo, feliz en casa.
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