Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si la vida lo dispone
volveremos a encontrarnos
y tal vez permita amarnos,
a ella nada se le impone.
Y que nada solucione:
no se ha visto hasta el momento,
es la verdad no te miento
que te amaré hasta la muerte,
hasta que al fin quede inerte
cuando se esfume mi aliento.
Por el momento este cuento
de amor, quedará inconcluso,
a olvidarte me rehuso
cada ocasión que lo intento.
Por más argucias que invento
no puedo dejar de amarte,
pero tengo que dejarte
salir de mi pensamiento:
vueles libre como el viento
y hacia el olvido llevarte.
De nada puedo culparte
son las cosas del destino,
continuaré mi camino
en un mundo de ti aparte.
Sin que deje de evocarte
ni un segundo el pensamieno,
con mis penas en aumento
solo puedo agradecerte,
tu gran amor devolverte:
para borrar mi tormento.
volveremos a encontrarnos
y tal vez permita amarnos,
a ella nada se le impone.
Y que nada solucione:
no se ha visto hasta el momento,
es la verdad no te miento
que te amaré hasta la muerte,
hasta que al fin quede inerte
cuando se esfume mi aliento.
Por el momento este cuento
de amor, quedará inconcluso,
a olvidarte me rehuso
cada ocasión que lo intento.
Por más argucias que invento
no puedo dejar de amarte,
pero tengo que dejarte
salir de mi pensamiento:
vueles libre como el viento
y hacia el olvido llevarte.
De nada puedo culparte
son las cosas del destino,
continuaré mi camino
en un mundo de ti aparte.
Sin que deje de evocarte
ni un segundo el pensamieno,
con mis penas en aumento
solo puedo agradecerte,
tu gran amor devolverte:
para borrar mi tormento.