versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche… (14)
(Homenaje al maestro Neruda)
tan oscuro el cielo, tan silente la habitación
que puedo oir claramente el eco de tus pasos,
el cepillo deslizándose por tu cabello
y la cremallera cerrándose en tu vestido.
Tan silente el cielo, tan oscura la habitación,
hasta la luna y las estrellas se han ido yendo,
aquella noche estaban, entonces nos oyeron.
No hacía falta decir todo lo que nos dijimos,
ni tu boca ni mis labios nombraron verdades,
dagas que rasgaban el aire y los corazones;
no necesitábamos justificar el adiós
con mil reproches inventados por el orgullo.
Tan silente y oscuro el cielo, también la habitación,
que puedo oir claramente el eco de tus pasos,
y aunque mi pensamiento espera verte en la puerta,
el corazón,
sabe bien de los treinta días sin luna ni estrellas.
(Homenaje al maestro Neruda)
tan oscuro el cielo, tan silente la habitación
que puedo oir claramente el eco de tus pasos,
el cepillo deslizándose por tu cabello
y la cremallera cerrándose en tu vestido.
Tan silente el cielo, tan oscura la habitación,
hasta la luna y las estrellas se han ido yendo,
aquella noche estaban, entonces nos oyeron.
No hacía falta decir todo lo que nos dijimos,
ni tu boca ni mis labios nombraron verdades,
dagas que rasgaban el aire y los corazones;
no necesitábamos justificar el adiós
con mil reproches inventados por el orgullo.
Tan silente y oscuro el cielo, también la habitación,
que puedo oir claramente el eco de tus pasos,
y aunque mi pensamiento espera verte en la puerta,
el corazón,
sabe bien de los treinta días sin luna ni estrellas.