Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Cuando te vi aquella tarde,
con el sol ilusionando
y vislumbrado en tus ojos.
Te miré, entre gente estabas tú;
con el goce de palabras,
Que susurraban a tu oído.
Me miraste,
y aquella mirada miel
endulzaba poco a poco
la amargura de mi ser.
Yo hice míos tus ojos;
me apuñalaron profundo.
Imagine que tus brazos
sostenían toda mi vida.
Y te amé, por un instante te amé.
Hasta que esa mirada se perdió
entre toda la gente
que buscaban tu oído
con el sol ilusionando
y vislumbrado en tus ojos.
Te miré, entre gente estabas tú;
con el goce de palabras,
Que susurraban a tu oído.
Me miraste,
y aquella mirada miel
endulzaba poco a poco
la amargura de mi ser.
Yo hice míos tus ojos;
me apuñalaron profundo.
Imagine que tus brazos
sostenían toda mi vida.
Y te amé, por un instante te amé.
Hasta que esa mirada se perdió
entre toda la gente
que buscaban tu oído