Nada Vratovic
Poeta recién llegado
En sueños vi la encarnación
de todo lo que sería mi yo
fuera de este cuerpo real:
una sirena con la cola roída,
la piel surcada de cicatrices
que relucirían
al fundirme con la palidez verdosa del agua.
Mi pelo
sería un sudario de corales translúcidos
y de las escamas viejas que los peces abandonan.
Y los ojos,
de reflejar algo,
sería la inmensidad muerta de las llanuras
que se extiende a lo largo de kilómetros de nada
hasta la oscuridad donde tantas veces habría sido mordida.
Y volvería una y otra vez
como un espasmo masoquista
a besar las uñas que abrirían mis heridas
antes de que se cerrasen del todo.
Porque sin estos estigmas,
que son demonios y recuerdos injertados en la carne,
no sería yo.
Quiero encarnarme en aquello que se percibe sólo por el rabillo del ojo.
Un eco fugaz
que se olvida rápidamente
pero cuyo sabor permanece en las sienes y los nervios ópticos.
Un soplo,
una quimera de la fase R.E.M.
Podría desfragmentar mi memoria,
¡e imaginad qué escape delicioso sería
recobrar la inocencia!
Pero prefiero vagar por los océanos de todos los mundos
que orbitan en mis entrañas,
aunque sean tortuosos y no me dejen dormir,
porque son míos.
de todo lo que sería mi yo
fuera de este cuerpo real:
una sirena con la cola roída,
la piel surcada de cicatrices
que relucirían
al fundirme con la palidez verdosa del agua.
Mi pelo
sería un sudario de corales translúcidos
y de las escamas viejas que los peces abandonan.
Y los ojos,
de reflejar algo,
sería la inmensidad muerta de las llanuras
que se extiende a lo largo de kilómetros de nada
hasta la oscuridad donde tantas veces habría sido mordida.
Y volvería una y otra vez
como un espasmo masoquista
a besar las uñas que abrirían mis heridas
antes de que se cerrasen del todo.
Porque sin estos estigmas,
que son demonios y recuerdos injertados en la carne,
no sería yo.
Quiero encarnarme en aquello que se percibe sólo por el rabillo del ojo.
Un eco fugaz
que se olvida rápidamente
pero cuyo sabor permanece en las sienes y los nervios ópticos.
Un soplo,
una quimera de la fase R.E.M.
Podría desfragmentar mi memoria,
¡e imaginad qué escape delicioso sería
recobrar la inocencia!
Pero prefiero vagar por los océanos de todos los mundos
que orbitan en mis entrañas,
aunque sean tortuosos y no me dejen dormir,
porque son míos.
Última edición: