Abrahám Emilio
Emilio.
Desesperado, solo y desahuciado
en tu clima de cercanía
recuerdos tristes casi olvidados
chorrean lagrimillas de melancolía.
Y aun más salvaje, hierve la sangre
el fuego que sea apaga con lágrimas
recuerdos, amores y bellos pasajes
extractos de las vidas.
Melancolías, lamentos y locuras
un amor exhumado de la muerte
tan caro como las usuras
y azotan tan pero tan fuerte.
Recién empieza la vida
pero la nieve se acabó
solo acompaña una melancolía
porque esto, ya se terminó.
Cegando la vista, veo al viento
besos mis manos pensando en su boca
y peor me siento
tal vez sea una cosa loca
porque revivirla, la intento.
lejos, lejanías, lejos
está cada mañana
este amor es aun más añejo
y el corazón viejo
suena más fuerte que cualquier campana.
¿Dónde está esa niña?
ya no está, ya se fue
estoy enamorado de la melancolía
y si estuviera aquí, todo le daría
pero tal vez, nunca la veré.
La tierra gira sin cesar
mi corazón late sin descansar
mi ser no la deja de buscar
la vida se acaba sin poderla hallar.
Muchas tienen su rostro
todas tienen sus sentimientos
una como ella, buscar me costó
¡no puedo más!, ¡ya no!
no hay otra como ella, miento.
Desesperado en la mañana
abriendo sin agilidad los ojos
y la soledad a mi lado
confundido, lleno de enojos
se desinflan los amores regalados
renaciendo en la muerte la melancolía
aceptar que la he amado.
Solo el Eterno entiende este amor
quizás ya no exista
siento, hipocondríaco ese temor
que la muerte se interponga
adores esas expresiones mixtas
que le dio a la vida mejor sabor.
Lejos, con la muerte estás…
esto ya se terminó
o quizás jamás empezó
no se puede ir por ese camino
perdón pido a su alma si le molesta
es que fue tan repentino.
Me voy y cabalgando en la melancolía
y sujeto el corazón porque se cae
se vuelve loco sin su compañía
es que solo oír tu voz paz traería:
es la misma esencia de
un condenado amor.
No estás tú,
solo la melancolía
que es una medicina
y con llamas te llamo
y te llamo de tu ataúd.
y te lleves para siempre la melancolía
en tu clima de cercanía
recuerdos tristes casi olvidados
chorrean lagrimillas de melancolía.
Y aun más salvaje, hierve la sangre
el fuego que sea apaga con lágrimas
recuerdos, amores y bellos pasajes
extractos de las vidas.
Melancolías, lamentos y locuras
un amor exhumado de la muerte
tan caro como las usuras
y azotan tan pero tan fuerte.
Recién empieza la vida
pero la nieve se acabó
solo acompaña una melancolía
porque esto, ya se terminó.
Cegando la vista, veo al viento
besos mis manos pensando en su boca
y peor me siento
tal vez sea una cosa loca
porque revivirla, la intento.
lejos, lejanías, lejos
está cada mañana
este amor es aun más añejo
y el corazón viejo
suena más fuerte que cualquier campana.
¿Dónde está esa niña?
ya no está, ya se fue
estoy enamorado de la melancolía
y si estuviera aquí, todo le daría
pero tal vez, nunca la veré.
La tierra gira sin cesar
mi corazón late sin descansar
mi ser no la deja de buscar
la vida se acaba sin poderla hallar.
Muchas tienen su rostro
todas tienen sus sentimientos
una como ella, buscar me costó
¡no puedo más!, ¡ya no!
no hay otra como ella, miento.
Desesperado en la mañana
abriendo sin agilidad los ojos
y la soledad a mi lado
confundido, lleno de enojos
se desinflan los amores regalados
renaciendo en la muerte la melancolía
aceptar que la he amado.
Solo el Eterno entiende este amor
quizás ya no exista
siento, hipocondríaco ese temor
que la muerte se interponga
adores esas expresiones mixtas
que le dio a la vida mejor sabor.
Lejos, con la muerte estás…
esto ya se terminó
o quizás jamás empezó
no se puede ir por ese camino
perdón pido a su alma si le molesta
es que fue tan repentino.
Me voy y cabalgando en la melancolía
y sujeto el corazón porque se cae
se vuelve loco sin su compañía
es que solo oír tu voz paz traería:
es la misma esencia de
un condenado amor.
No estás tú,
solo la melancolía
que es una medicina
y con llamas te llamo
y te llamo de tu ataúd.
y te lleves para siempre la melancolía
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