GRACIELA PAOLI
Poeta adicto al portal
Mil cadenas de amargura
las que he venido arrastrando,
ya a mi ser lo va minando
esta triste desventura.
Al borde de la locura
últimamente he vivido:
casi he perdido el sentido
en mis noches de desvelo,
de tu desprecio, el flagelo,
solo lo ignoro dormido.
Ya después que ha amanecido
la amargura a mi retorna,
todo mi mundo trastorna
pues se escapa el colorido.
Permanezco así, abatido,
con la mirada perdida
sin encontrar la salida,
que otorgue paz a mi alma
y me regrese la calma:
que me devuelva la vida.
Me cicatrice la herida,
que día a día más crece,
este mal que me adolece
a abandonarme decida.
Que me otorgue en su partida
esa paz que tanto añoro
para morir con decoro,
ya termine mi martirio
ponga fin a mi delirio:
al Dios del cielo le imploro.
Me ha gustado mucho tu poema al desamor... cuando se pone en el papel el dolor se comparte y es más liviano. Saludito