viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si pudiera nacer más despacio,
tendiendo las manos a un mundo
que aguarda de espaldas.
Si pudiera sorprenderlo en un brillo,
en una ráfaga de ardides
que me otorgara la estrategia
para hacerlo más abierto.
No como anda ahora,
envuelto en una esfera blindada
de caníbales hipócritas.
Si pudiera amanecer más lento,
levantando los párpados
como crecen los árboles,
derramar mi mirada
sobre luz recién nacida,
despeinada por el parto,
entre las sombras que tiñen su piel
con las cenizas claras de la noche.
No cambiaría tu carne
por la tierra prometida,
no cambiaría tu nombre
por hechizos ni poemas,
no cambiaría tu razón
por mis quimeras tenaces,
no cambiaría el deseo
de volver a brotar eternamente,
poco a poco, en tus brazos.