Sigfrid
Poeta recién llegado
Sentimiento Mortal
Ámame hasta que sangre,
hasta que crujan mi huesos;
hasta ropmer los vasos capilares,
hasta sentir en los oídos un eco.
Que tu amor sea mortal,
envenéname con tus besos;
que ya no pueda ni gritar,
mi dolor sea pues tu deseo.
Ya no tengo que peder,
incinérame con el fuego de tus manos;
no te debo de temer,
porque el castigo que me das, lo amo.
Es mi deseo tu ira,
pasión con la que me destrozas;
sé bien que necesitas,
expresar así amor en mi persona.
Ámame hasta que sangre,
hasta que crujan mi huesos;
hasta ropmer los vasos capilares,
hasta sentir en los oídos un eco.
Que tu amor sea mortal,
envenéname con tus besos;
que ya no pueda ni gritar,
mi dolor sea pues tu deseo.
Ya no tengo que peder,
incinérame con el fuego de tus manos;
no te debo de temer,
porque el castigo que me das, lo amo.
Es mi deseo tu ira,
pasión con la que me destrozas;
sé bien que necesitas,
expresar así amor en mi persona.