Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llámame por mi nombre en las plazas públicas,
en las tiendas de las esquinas de los barrios,
en el mercado de los pescados,
en la barca del paseo,
en el castillo de San Alejo.
Llámame por mi nombre cuando haga esta partida
y las estrellitas se cuenten para mí en lo lejos.
Como el sol al despedirse
de la montaña en la distancia.
Di mi nombre todo el tiempo
aunque no te pueda oír,
pero solo sentir la vibración exacta
del salir del aire de tus labios
contando cada letra en mí
me hace feliz.
Llámame por mi nombre
una y otra vez.
No calles nunca en decir mi nombre por la música,
por las guitarras,
por el acordeón,
por el amor.
Siempre di mi nombre
que en ti suena bonito,
y yo estoy orgullosa de llevarlo en tus labios
mientras besas
este delirio.
en las tiendas de las esquinas de los barrios,
en el mercado de los pescados,
en la barca del paseo,
en el castillo de San Alejo.
Llámame por mi nombre cuando haga esta partida
y las estrellitas se cuenten para mí en lo lejos.
Como el sol al despedirse
de la montaña en la distancia.
Di mi nombre todo el tiempo
aunque no te pueda oír,
pero solo sentir la vibración exacta
del salir del aire de tus labios
contando cada letra en mí
me hace feliz.
Llámame por mi nombre
una y otra vez.
No calles nunca en decir mi nombre por la música,
por las guitarras,
por el acordeón,
por el amor.
Siempre di mi nombre
que en ti suena bonito,
y yo estoy orgullosa de llevarlo en tus labios
mientras besas
este delirio.
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