William Jara A.
Poeta recién llegado
Sentado en silencio, solo en ti pienso,
Congelo el tiempo, disfruto del momento,
Tomado de tu mano, olvido toda la tristeza,
Caminamos por el bosque, admirando tu belleza.
Sentados en el pasto, contemplo tu sonrisa,
Insinúo con miradas, que por ti daría mi vida,
Dulce brisa corre en nuestros rostros, el sol nos ilumina,
Las aves cantan dulces melodías, anunciando que eres mía.
Nadar mar adentro, sin miedo a no salir,
El clima presagia que en tu corazón voy a vivir,
Te sumergiste en las aguas de mi ser,
Tocaste muy fuerte mi alma, y de ti me enamoré.
Recorres los mares de mis venas,
Gozo al saber que formas parte de mi,
Te arraigas en mi corazón,
Y no quieres salir.
Gestos delatores de amor,
Complicidad, lealtad mostramos,
Amor y pasión entre ambos,
Cada vez que nos miramos.
Nace en tu ser un suspiro,
Al inspirar permites que entre en ti,
Vuelo en círculos por tu estómago,
Y así el amor puedes sentir.
Juntos por el mundo, unidos por un mismo fin,
Amarnos toda la vida, nunca dejarnos ir,
Votos de amor, paisajes creamos,
Vivimos en mundo, que es sólo para amarnos.
Aguas mansas por momentos vivimos,
A veces en abismos acaecemos,
Procuramos no caer al mismo tiempo,
El que queda en pie siempre brinda su aliento.
Enormes montañas escalamos,
En valles también hemos estado,
Nuestro amor crea enormes alas,
Para salir de los puntos bajos.
Pasa el tiempo y viejos estamos,
Pase lo que pase, no nos soltamos las manos,
Aunque las corten con una filosa hacha,
Nuestras corazones y vidas están ligados.
El ciclo de la vida ha terminado,
Después de muertos nuestro amor ha continuado,
Dos poetas muertos, llenos de amor febril,
Por toda la eternidad, siendo amantes hasta el fin.
Nuestro amor es el más dulce poema,
Nadie mejor podría describirlo,
Dos poetas enamorados,
Que sus vidas se entregaron.
Congelo el tiempo, disfruto del momento,
Tomado de tu mano, olvido toda la tristeza,
Caminamos por el bosque, admirando tu belleza.
Sentados en el pasto, contemplo tu sonrisa,
Insinúo con miradas, que por ti daría mi vida,
Dulce brisa corre en nuestros rostros, el sol nos ilumina,
Las aves cantan dulces melodías, anunciando que eres mía.
Nadar mar adentro, sin miedo a no salir,
El clima presagia que en tu corazón voy a vivir,
Te sumergiste en las aguas de mi ser,
Tocaste muy fuerte mi alma, y de ti me enamoré.
Recorres los mares de mis venas,
Gozo al saber que formas parte de mi,
Te arraigas en mi corazón,
Y no quieres salir.
Gestos delatores de amor,
Complicidad, lealtad mostramos,
Amor y pasión entre ambos,
Cada vez que nos miramos.
Nace en tu ser un suspiro,
Al inspirar permites que entre en ti,
Vuelo en círculos por tu estómago,
Y así el amor puedes sentir.
Juntos por el mundo, unidos por un mismo fin,
Amarnos toda la vida, nunca dejarnos ir,
Votos de amor, paisajes creamos,
Vivimos en mundo, que es sólo para amarnos.
Aguas mansas por momentos vivimos,
A veces en abismos acaecemos,
Procuramos no caer al mismo tiempo,
El que queda en pie siempre brinda su aliento.
Enormes montañas escalamos,
En valles también hemos estado,
Nuestro amor crea enormes alas,
Para salir de los puntos bajos.
Pasa el tiempo y viejos estamos,
Pase lo que pase, no nos soltamos las manos,
Aunque las corten con una filosa hacha,
Nuestras corazones y vidas están ligados.
El ciclo de la vida ha terminado,
Después de muertos nuestro amor ha continuado,
Dos poetas muertos, llenos de amor febril,
Por toda la eternidad, siendo amantes hasta el fin.
Nuestro amor es el más dulce poema,
Nadie mejor podría describirlo,
Dos poetas enamorados,
Que sus vidas se entregaron.