A mí este poema me lleva la imaginación a ese periodo de la prehistoria en que los homínidos empezamos a desarrollar las cualidades que ahora nos parece que nos diferencian de los demás animales. (Debe de ser por la cueva, que me he tomado muy literalmente, o por esas huellas en la pared que me hacen pensar en las primeras formas de arte).
El diálogo, interno y compartido, sobre si tenemos algo que nos hace cualitativamente distintos, o solo cuantitativamente (hacemos más o menos lo mismo pero mucho más avanzado y desarrollado), y qué es, para mí continúa.
Aquí no solo defiendes la visión del poeta que expresa sus sentimientos y conmueve, sino que también das la respuesta que bajo un cierto embrujo lírico resulta inapelable.
Me gusta mucho la elección del tiempo verbal en "nacía" que puede sugerir que todavía no ha terminado de nacer el poeta.