Nítido

Enrique Osorio

Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo, mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
 
Última edición:
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328

Cuanta alegría despiertan esto versos, de amor lo envuelve todo
Un abrazo compañero
 
Hola!
vaya! demasiada pasión se asoma en estos versos,
es como columpiarse en un amor que con ternura mece el alma y el corazón,
y donde se respira un pequeño mundo en calma.
bello escrito, gracias por compartirlo, abrazos!
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
Ayyy Enrique, bebiste del mismísimo amor y una vez que probaste su plenitud, no dejarás de sentir sedienta sed por volver a probar su miel. Ayyy cuánto romanticismo, sensualidad y pasión se despliega en cada uno de tus versos, pura ambrosía leerlos. Besazos mi querido amigo, llenos de cariño y de admiración...muááááácksss...
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
Magníficos versos e interesante estructura de cascada, mis felicitaciones Enrique Osorio, un saludo sincero.
 
Hola!
vaya! demasiada pasión se asoma en estos versos,
es como columpiarse en un amor que con ternura mece el alma y el corazón,
y donde se respira un pequeño mundo en calma.
bello escrito, gracias por compartirlo, abrazos!
Hola amiga Yaiza! vaya! qué hermoso mensaje amiga! encantado recibir tan bonitas palabras. Muchas gracias Yaiza! el gusto es mío. Saludos! feliz día, y hasta pronto.
 
Ayyy Enrique, bebiste del mismísimo amor y una vez que probaste su plenitud, no dejarás de sentir sedienta sed por volver a probar su miel. Ayyy cuánto romanticismo, sensualidad y pasión se despliega en cada uno de tus versos, pura ambrosía leerlos. Besazos mi querido amigo, llenos de cariño y de admiración...muááááácksss...
Hola dulce Lomita! qué hermoso mensaje amiga! qué gusto de verdad, muchas gracias por estar Lomita, por tus bellas palabras. Saludos! que tengas un hermoso día! un abrazo acompañado de un beso, cuídate mucho! hasta pronto Lomita :-)
 
Hermoso poema, encantada de encontrar tanto amor envuelto en hilos de seda y romance, le dejo mis saludos cordiales poeta ;)
Hola amiga Lorenha! pues imagina cómo me siento yo de poder compartir mis escritos y recibir tan hermosas palabras, muchas gracias de todo corazón! por estar. Gracias Lorenha! que tengas un gran día, cuídate mucho! y hasta pronto
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328

Cuando el amor ha sido monte de horizonte, cuando el amor se bebe
en plenitud se hace un motivo de disposicion unica. eje de anclaje
que no se rompe, aun a pesar de las circunstancias. felicidades
bella obra de esencias prendidas. luzyabsenta
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
Hermosos versos donde el amor florece con pasión. Encantada de leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
Enamorados versos que no escatiman el amor a la hora de la entrega, un gusto leerte, saludos cordiales.
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328


Divina fuente donde saciar tu sed. Hermosa descripción fuente de tan romántica inspiración.
Un verdadero placer alimentar mis niñas con tan generosas viandas por alimento de la mirada. ¡Pura poesía!
Gracias por compartir tus riquezas Enrique, se agradece...
Alegre paz te conforte compañero y amigo.
¡Que siga la inspiración!
Vidal
 
Última edición:
Cuando el amor ha sido monte de horizonte, cuando el amor se bebe
en plenitud se hace un motivo de disposicion unica. eje de anclaje
que no se rompe, aun a pesar de las circunstancias. felicidades
bella obra de esencias prendidas. luzyabsenta
Gracias mi querido amigo Luzyabsenta! más claro imposible poeta, tal cual tus palabras. Muchas gracias por estar Luzyabsenta, saludos! feliz día, un abrazo, y hasta pronto.
 
Mucha `pasión en estas letras repletas de imágenes y colorido.
Son de estos poema que gustan porque tienen un poco de todo.
Me a gustado , mis felicitaciones amigo Enrique..
Gracias amigo Ever!! qué magníficas palabras, y qué gusto haber logrado tales sensaciones compañero Ever. Saludos! feliz día, un abrazo poeta, y hasta pronto.
 
Enamorados versos que no escatiman el amor a la hora de la entrega, un gusto leerte, saludos cordiales.
Hola Nancy! encantado yo de saber que has sentido esas emociones en mi escrito, muchas gracias por estar Nancy! por tus palabras. Saludos amiga! un abrazo, feliz día para ti, y hasta muy pronto.
 
Maravillosos versos, armonía de belleza y romanticismo en su máximo esplendor, dibujando notas de amor en cada sentimiento que aroman su poesía. Un placer pasar por la hermosura de su obra, reciba mi más cordial saludo.
 
Divina fuente donde saciar tu sed. Hermosa descripción fuente de tan romántica inspiración.
Un verdadero placer alimentar mis niñas con tan generosas viandas por alimento de la mirada. ¡Pura poesía!
Gracias por compartir tus riquezas Enrique, se agradece...
Alegre paz te conforte compañero y amigo.
¡Que siga la inspiración!
Vidal
jejejejejej!! amigo Vidal, muchas gracias por este mensaje, que si fuera un twitter sería de mis favoritos! gracias a ti por siempre estar, mil gracias! y de yo ser fuente de inspiración dentro de nuestro mundo es algo muy reconfortante Vidal. Saludos a ti! tú si que eres es un poeta (lo reconozco), un abrazo, feliz día, y hasta pronto.
 
Maravillosos versos, armonía de belleza y romanticismo en su máximo esplendor, dibujando notas de amor en cada sentimiento que aroman su poesía. Un placer pasar por la hermosura de su obra, reciba mi más cordial saludo.
Buenos días amigo Fernando! uh! qué mensaje compañero! muchas gracias por pasarte. El gusto es mío de poder compartir y que éste escrito haya sido de tu agrado. Saludos! un abrazo Fernando, feliz día, y hasta pronto.
 
Fue una tibia vigilia quien me dio

de beber, de amores que se remontan

a las huellas dactilares de mi mente

y allí florecieron con tus manos

laberintos donde tu amor se resguardó

donde el fuego hizo ilusiones, para ser

leídos en algún lugar remoto

de tu piel...

Y salpiqué a un trébol con mis

versos, desenredé mi alma

en las playas, en las estrellas

que simultáneas chisporroteaban

dulces caminos que serían vertientes

hasta tu mundo mujer!

Rastro que sigo, que enciende

las sábanas que se deslizan

desde tu cintura hasta

el cobijo de tus pies.

Y aún laten los leños encendidos

que son mis dedos convertidos

en palomas mensajeras

que sin fatigarse en su vuelo preguntan:

dónde estás mi hermosa damisela?

Mi voz arrecia sin oficio

eres un rito que atestigua

sonidos en el aire

que tu voz llega hasta mis venas.

Y bebí, bebí de tu boca!

y de ella, tu carne y tu alma!

gruta de secretos que

vaciados en mí

son altares que suavemente

susurran un remanso de latidos

que deshojan en la lluvia

un corazón que se vuelca

hacia la proa de tus senos

hasta la luna de tu mirada

hasta el abecedario donde se ilustra

la colmena donde encarnan

mis motivos.

Y bebí! bebí de los tallos

que rebozan de tus cántaros

de las cosas que no envejecen

cuando un amor está enamorado...


Enrique Osorio (JEOM)
10530328
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Intensos y apasionados versos repletos de un nítido romanticismo que ensalzan el amor con sensibilidad e indudable pericia poética, la tuya amigo Enrique. Muy bello. Un abrazo. Paco.
 

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