Gracias muy de veras, Danie. Me alegra mucho que te guste este poema.
Sobre lo de que no te gustan los acentos consecutivos en ese verso te diré que los sonetos de autores clásicos (y no tan clásicos) están plagados de versos con acentos consecutivos. Hay un trabajo muy interesante de Miguel Ángel Marques, gran estudioso de los endecasílabos, sobre este tema de los acentos consecutivos, y no de los que lo son en sílabas secundarias como estas que me señalas, sino en la 6ª y 7ª sílabas nada menos.
Te dejo algún ejemplo de los que cita en su trabajo :
-Flérida para mí, dulce y sabrosa,
(GARCILASO DE LA VEGA, Égl. III, 305)
-en tal manera a mí, Flérida mía
(GARCILASO DE LA VEGA, Égl. III, 326)
-al espantoso mar mueve la guerra
(GARCILASO DE LA VEGA, Égl. III, 334)
-Estas que me dictó rimas sonoras
(GÓNGORA, Polifemo, 1)
-Del vientre a la prisión vine en naciendo
(QUEVEDO, Amante desesperado..., 9)
Pero no solo en los clásicos, mira estos otrs ejemplos que he encontrado en autores más contemporáneos:
-Hachas al viento son – hachas al viento
del poema "Evocación", de Dámaso Alonso
-Has de venir, Señor, tarde o temprano
Juan Ramón Jiménez, poema " Ven Señor Jesús")
--y el acorde total clama perfecto
(ALEIXANDRE, «A Góngora»)
por último te dejo este ejemplo de Borges que no tiene dos sino tres acentos consecutivos:
-ser para siempre, pero no haber sido. (acentos en 8ª, 9ª y 10ª.)
Los Enigmas (Jorge Luis Bórges)
Y lo dejo ya para no cansarte, pero tengo muchisimos más.
En fin, amigo, que en esto de los acentos consecutivos no hay una regla de oro y los poetas de renombre se han saltado esa ¿norma? con muchísima frecuencia.
Un agradecidísimo abrazo por tu visita y comentario, Danie.