Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
¿Alguna vez oíste cantar un colibrí en su nido?.
Si cierras los ojos y escuchas por la tarde atenta,
parecen tener herido el pecho de un olvido
y sin embargo canta apasionado.
Si lo ves volar en el jardín pregúntate que busca
y veras cortejar un don Juan confeso,
en silencio para que el amor se luzca,
a una flor desnuda rindiéndose a sus besos.
Si lo oyes zumbar sus alas sobre el lago,
escucharas también el ruido de las hadas
y quedaras eternamente enamorada,
del pájaro a quien llaman mago.
Y entonces, entenderás de distinta manera,
el amor que siento por ti y no confieso,
que como el colibrí celoso ante la flor espera,
me muerdo la boca por uno de tus besos.
Carlos Gabriel Plenazio
Si cierras los ojos y escuchas por la tarde atenta,
parecen tener herido el pecho de un olvido
y sin embargo canta apasionado.
Si lo ves volar en el jardín pregúntate que busca
y veras cortejar un don Juan confeso,
en silencio para que el amor se luzca,
a una flor desnuda rindiéndose a sus besos.
Si lo oyes zumbar sus alas sobre el lago,
escucharas también el ruido de las hadas
y quedaras eternamente enamorada,
del pájaro a quien llaman mago.
Y entonces, entenderás de distinta manera,
el amor que siento por ti y no confieso,
que como el colibrí celoso ante la flor espera,
me muerdo la boca por uno de tus besos.
Carlos Gabriel Plenazio