Dan_Z
Poeta recién llegado
Pienso, pienso, sigue luego el ''Hola'',
para la que existió sin existir,
para el oasis en sus parpados,
para el rubor de sus mejías.
Consagrada a la espléndida sonrisa,
que se fue sin llegar, o estar,
al recoplarse en sus pómulos,
y reaparecer en sus labios.
Tiempo después, sus retazos lloran,
¿Cómo estás?,
Y exuberan sus palabras,
y supuran las memorias,
y se aflije aquel cielo.
Serenidad, romanticismo,
oscuridad, oscuridad,
anocher y trasnochar,
bajo el díque estelar que murió,
por el dínamo tras las lluvias.
La penumbra de los astros
en la piel del Universo:
¿Aún te gobiernan los vientos a su antojo?,
¿Aún mueres por el roce de la espada?.
Y el silbo de aquel árbol me hizo recordar,
y el indescifrable misterio de su boca de sueños,
y el Cosmos de sus estar adjunto a su ser,
inmáculo y brillante,
y la hegemonía de su faz,
que despierta a cada noche,
y fenece a cada letra.
Poetisa de las sombras,
dueña de mi interperie,
el incógnito haz de lo muy lejos,
desaparece contigo hacia el infinito,
mientras la palabras reposan,
y tus alas desentonan,
contemplo el adiós que en esta carta duerme.
para la que existió sin existir,
para el oasis en sus parpados,
para el rubor de sus mejías.
Consagrada a la espléndida sonrisa,
que se fue sin llegar, o estar,
al recoplarse en sus pómulos,
y reaparecer en sus labios.
Tiempo después, sus retazos lloran,
¿Cómo estás?,
Y exuberan sus palabras,
y supuran las memorias,
y se aflije aquel cielo.
Serenidad, romanticismo,
oscuridad, oscuridad,
anocher y trasnochar,
bajo el díque estelar que murió,
por el dínamo tras las lluvias.
La penumbra de los astros
en la piel del Universo:
¿Aún te gobiernan los vientos a su antojo?,
¿Aún mueres por el roce de la espada?.
Y el silbo de aquel árbol me hizo recordar,
y el indescifrable misterio de su boca de sueños,
y el Cosmos de sus estar adjunto a su ser,
inmáculo y brillante,
y la hegemonía de su faz,
que despierta a cada noche,
y fenece a cada letra.
Poetisa de las sombras,
dueña de mi interperie,
el incógnito haz de lo muy lejos,
desaparece contigo hacia el infinito,
mientras la palabras reposan,
y tus alas desentonan,
contemplo el adiós que en esta carta duerme.
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