Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ojos claros, que en la noche
ya no me miran.
Ajenos se hicieron
a mi alma dolorida.
Sonrisa que su boca
alegremente pintaba,
se ha tornado
a mis afanes extraña.
Manos primorosas,
que las mías acariciaban,
alejándose de mi persona
vi como me abandonaban.
Aquel pecho generoso
que mis amores compartía.
Aquel corazón galano
que suspirar conmigo solía.
Aquella risa de cristal,
que me llegaba cantarina,
de ella ¿qué se hizo?
hoy muda y mohína.
Adiós, que se ha escrito
en triste distancia,
y ha dejado mi ser
ausente de tu fragancia.
ya no me miran.
Ajenos se hicieron
a mi alma dolorida.
Sonrisa que su boca
alegremente pintaba,
se ha tornado
a mis afanes extraña.
Manos primorosas,
que las mías acariciaban,
alejándose de mi persona
vi como me abandonaban.
Aquel pecho generoso
que mis amores compartía.
Aquel corazón galano
que suspirar conmigo solía.
Aquella risa de cristal,
que me llegaba cantarina,
de ella ¿qué se hizo?
hoy muda y mohína.
Adiós, que se ha escrito
en triste distancia,
y ha dejado mi ser
ausente de tu fragancia.
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