spring
Sonriendo...
Era claro e iluminado el paisaje
de su rostro venerable
ojos cristalinos de limpia mirada
¡los admiraba cada mañana!
¡Mi Santo! ¡Tu mirada! ¡Mi Santo!
de tan solo imaginarla me gustaría hasta comprarla
por placer y regocijo
de haber recibido su cobijo.
Brindo mis votos y devoción tarareando una canción
que suscita mi emoción al recordar tu mirada que conspira
el fervor de la pasión y la ilusión que por ti inspira.
Rostro afable y sereno
al final de nuestro clandestino encuentro
con pensamientos que deliran llenos de recuerdos
¡Mi Santo! ¡Tu mirada! ¡Mi Santo!
Spring, 2015
Copyright © Todos los Derechos Reservados.
Última edición: