Sintonías de los ausentes.

MaríaA.G

Poeta veterana en el Portal
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.
 
Última edición:
Placer es disfrutar de otra de tus genialidades.

Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.
 
Exquisitos versos sobre la vacuidad, imágenes pentagramas de ausencia y recuerdos de dolor magníficamente plasmados en su poesía. Un placer pasar por su bella aunque triste obra, reciba mi más cordial saludo.
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.

Artísticos versos Poeta, bellamente retóricos. Un abrazo Poeta, saludos
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.

Me deleito con esos vocablos que engendras y pares a bocajarro. Un placer intrínseco para mis neuronas.
Abrazos con cariño.

Palmira
 
Lo primero que me vino a la mente fue “La santa compaña”, y al seguir leyendo me empapé de ese vacío de lo ausente, de ese recuerdo que duele en su vaciedad y de la presencia de lo que dejó de existir en nuestro mismo plano.
Surrealismo que atrae, María, y queda en la retina.
Me encantó. Un saludo poetisa.

Gracias por pasearte por mis espacios y dejar tu huella. Interesante análisis.

Un abrazo.
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.

Un cortejo de hermosas palabras dejas con excelsa maestría.
Un placer pasar y deleitarme con tan soberbia obra.
Cordial saludo María.
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.
Ayyy María, luces ausentes que llenaron momentos inolvidables y que dejaron su huella implícita en el corazón, corazón que aún late y latirá en los momentos del ahora... Me han encantado todos y cada uno de tus versos, "el cuadrante de una lágrima" ayyy cuánto sentimiento encierra ese cuadrante intangible y endeleble. Me ha encantado leerte, como siempre me pasa. Besazos con cariño y admiración...muááááácksss...
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.
Un vocabulario exquisito que no pierde la emoción y el sentir a la hora de expresar al poeta, que gusto Maria, siempre disfruto de tu gran talento, te dejo otro abrazo!
 
Ayyy María, luces ausentes que llenaron momentos inolvidables y que dejaron su huella implícita en el corazón, corazón que aún late y latirá en los momentos del ahora... Me han encantado todos y cada uno de tus versos, "el cuadrante de una lágrima" ayyy cuánto sentimiento encierra ese cuadrante intangible y endeleble. Me ha encantado leerte, como siempre me pasa. Besazos con cariño y admiración...muááááácksss...

Gracias dulce amiga por dejar tu sello en mis versos.

Besos.
 
Sintonías de los ausentes.


Un cortejo de luces

seduce la infinita melancolía,

que transcurre

en la volatilidad del corazón,

en las imágenes cauterizadas

de los instantes, ya inexistentes,

en sincronía con el ahora,

redundando, simbióticamente

en la equidistancia del tiempo,

diseccionando los sentidos,

en los estados de excepción,

donde cohabita la memoria

y la anacronía de la inconsciencia,

meciendo las curvaturas traslúcidas,

en las sintonías de los ausentes

y en el cuadrante de una lágrima,

intrínsecamente capturada.
Dejan las ausencias un agujero en el alma y no lo cierran los días, ni lo cierran las distancias. Se empapa el sentimiento de agua que lloran por dentro los ojos en lágrimas saladas. Ausencia larga, eterna de los que faltan, memoria llena de espinas, recuerdos que sangran.
Un emocionante poema, que engoge el alma. Letras primorosas, María, las que tus manos trazan.
Un beso. Luis.
 
Dejan las ausencias un agujero en el alma y no lo cierran los días, ni lo cierran las distancias. Se empapa el sentimiento de agua que lloran por dentro los ojos en lágrimas saladas. Ausencia larga, eterna de los que faltan, memoria llena de espinas, recuerdos que sangran.
Un emocionante poema, que engoge el alma. Letras primorosas, María, las que tus manos trazan.
Un beso. Luis.

Gracias por dejar tan profundo comentario. La ausencia eterna es muy dolorosa y nos llena los ojos de lágrimas y el corazón. Pienso que los poemas son un tanto terapéuticos e inmortalizamos el tiempo con los versos, ese tiempo que quede en memoria de los que forman parte de nuestra vida, en lo más profundo de nuestros corazones y que ahí siguen habitando.

Gracias por acompañarme en este cortejo triste, emanado del corazón.

Un beso grandote.
 

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