identidadnodefinida
Poeta asiduo al portal
Tiempo Doliente;
la tierra mece cardíaca
en sentido circular
por escurrir las malditas agujas.
No hay más tránsito por sus agujas.
No hay más.
Ecos y susurros nocturnos
festejan la cuesta abajo
de su quebrada decadencia.
No hay más dolor
que un tiempo agónico.
No hay más;
ríen insospechados
los ojos obsesos del ocaso.
Tirita el juicio alcohólico
desvelado y atónito
en su desdicha regidora:
dónde naufragan delirios sin tiempo.
No hay más.
El don presidente se marchó.
Su fiel servicio se agotó.
¡ Qué locura suprema !
Que mi pluma espantada
sin tinta ni pergamino,
solloze una métrica al tiempo.
¡ Porque ya no existe !
Que las vísceras de las agujas
extraditadas en su suspense
rebelen las alas de su revuelo.
¡ Porque el reloj no late !
...No hay más súplicas...
Su Majestad el ¡ tiempo !
la tierra mece cardíaca
en sentido circular
por escurrir las malditas agujas.
No hay más tránsito por sus agujas.
No hay más.
Ecos y susurros nocturnos
festejan la cuesta abajo
de su quebrada decadencia.
No hay más dolor
que un tiempo agónico.
No hay más;
ríen insospechados
los ojos obsesos del ocaso.
Tirita el juicio alcohólico
desvelado y atónito
en su desdicha regidora:
dónde naufragan delirios sin tiempo.
No hay más.
El don presidente se marchó.
Su fiel servicio se agotó.
¡ Qué locura suprema !
Que mi pluma espantada
sin tinta ni pergamino,
solloze una métrica al tiempo.
¡ Porque ya no existe !
Que las vísceras de las agujas
extraditadas en su suspense
rebelen las alas de su revuelo.
¡ Porque el reloj no late !
...No hay más súplicas...
Su Majestad el ¡ tiempo !
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