palabras
Poeta adicto al portal
Yo, que viví el crepúsculo de mi sueño
sentí en mis adentros crecer el vacío,
perdí la esperanza, sucumbí baldío,
y el tiempo azuzador se llevó mi empeño.
Yo, constructor errabundo de utopías,
mensajero de mundos imaginarios,
soy ahora siervo fiel de mercenarios
alejado de mis viejas fantasías.
Lejos quedan mis impulsos irredentos
apagados en los ecos de las noches
se rindieron al fragor de los reproches
y callaron por siempre sus argumentos.
Ahora vivo, sin pasión, sin ilusiones,
dejo pasar las horas como bien puedo
pero a poco que pienso me vence el miedo
de no volver a vivir mis emociones.
sentí en mis adentros crecer el vacío,
perdí la esperanza, sucumbí baldío,
y el tiempo azuzador se llevó mi empeño.
Yo, constructor errabundo de utopías,
mensajero de mundos imaginarios,
soy ahora siervo fiel de mercenarios
alejado de mis viejas fantasías.
Lejos quedan mis impulsos irredentos
apagados en los ecos de las noches
se rindieron al fragor de los reproches
y callaron por siempre sus argumentos.
Ahora vivo, sin pasión, sin ilusiones,
dejo pasar las horas como bien puedo
pero a poco que pienso me vence el miedo
de no volver a vivir mis emociones.