Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy volvimos a encontrarnos
pasando cada quién de largo,
ya somos dos cotidianos desconocidos
que un pasado amarse planearon
y ahora circulan en el camino del olvido.
El destino nos cruzó este día,
con miradas desincronizadas,
con el corazón latiendo en otra sintonía
y nuestras vidas más que nunca separadas.
Tú echaste hacia abajo la mirada,
y mis ojos sólo te miraron sin verte,
de la alegría que surgía al encontrarnos
sólo queda el sonido de algún suspiro silente.
Queda tan poco de nosotros en nuestros ojos
de lo que un día creímos era un gran amor,
pasaron tantas cosas tristes entre nosotros,
que hoy creo que lejos estamos mejor.
pasando cada quién de largo,
ya somos dos cotidianos desconocidos
que un pasado amarse planearon
y ahora circulan en el camino del olvido.
El destino nos cruzó este día,
con miradas desincronizadas,
con el corazón latiendo en otra sintonía
y nuestras vidas más que nunca separadas.
Tú echaste hacia abajo la mirada,
y mis ojos sólo te miraron sin verte,
de la alegría que surgía al encontrarnos
sólo queda el sonido de algún suspiro silente.
Queda tan poco de nosotros en nuestros ojos
de lo que un día creímos era un gran amor,
pasaron tantas cosas tristes entre nosotros,
que hoy creo que lejos estamos mejor.
Última edición: